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FIESTA DEL SEÑOR DEL MAILÍN Acabamos de celebrar la Fiesta del Señor de Mailín, en nuestra Iglesia de Villa de Mayo, este último domingo 20 de mayo, la 37ª Fiesta del Señor de los Milagros de Mailín con gran fervor. Habíamos preparado la fiesta con un hermoso temario dedicado al “Señor de Mailín, Peregrino con tu pueblo”, que nos acompañó durante nueve días el rezo de la Novena del Señor de Mailín. Se trató de hacerla llegar a sus devotos para que la recen y compartan en sus hogares, con parientes, amigos y vecinos en casas de familia. Así la Novena y su Temario llegó a muchos lugares no sólo de Buenos Aires y sus Partidos adyacentes, sino también a otras Provincias, e incluso a varios países de América Latina, y muy especialmente a Cuba donde tenemos muchos “mailineros” cubanos, muy devotos del Señor de Mailín.
La Fiesta del Señor de Mailín comenzó ya el sábado 19 por
la mañana y se prolongó sin interrupciones hasta el anochecer del domingo 20.
Por suerte el tiempo nos acompañó y no tuvimos ni tormentas ni lluvias, como
estaba pronosticado. Eso permitió que llegaran sin dificultad muchos devotos
hasta nuestra Iglesia de Guadalupe en Villa de Mayo, provenientes de los más
variados lugares del Gran Buenos Aires y de otros lugares del interior de la
Provincia. En esos dos días la actividad pastoral se desplegó tanto dentro de
la Iglesia como fuera de ella. Los fieles eran recibidos muy cordialmente por
servidores en la puerta de la Iglesia o en las largas “colas” que formaban para
poder llegar hasta el Señor y “tomar su gracia”. La primera Misa estuvo
dedicada a los niños de nuestros catecismos y tuvo lugar el sábado a las 11 de
la mañana. Allí se le ofreció al Señor la primera “chacarera” en su honor,
interpretada por los niños y sus catequistas, y acompañada por las palmas de
todos los presentes. Luego durante el día siguieron las misas y bautismos de
niños siempre en el mimo clima festivo. Mientras tanto afuera, en nuestro
amplio patio del Colegio y en sus salas adyacentes, se preparaban las
empanadas y un rico locro para los peregrinos. A las 20 horas tuvimos la Misa
de los Colaboradores donde le ofrecimos al Señor en el ofertorio todo lo se
había “trabajado” para preparar la fiesta. El único inconveniente lo tuvimos
después de la Comunión cuando íbamos a comenzar a homenajear al Señor, como lo
hacemos todos los años, con danzas, y canciones folklóricas. Un apagón
sorpresivo nos dejó a oscuras en la Capilla durante varias horas casi hasta la
madrugada en que vino Edenor a reparar el desperfecto. Sin embargo la gente no
se desanimó, sino que con gran espíritu los cantores le cantaron a capela
y los instrumentistas le tocaron sin micrófonos al Señor, acompañados con las
palmas de todos los presentes y el baile de no pocas parejas. Por suerte fuera
de la Iglesia había luz y pudimos, después de dar finalizada la Misa, seguir la
Fiesta que prosiguió muy animada hasta bien entrada la madrugada y donde
pudieron gustarse las ricas empanadas y el exquisito Loco, preparado por un buen
grupo de colaboradores, y también acompañados por un buen vinito o alguna
otra bebida reconfortante. A la medianoche, del sábado al domingo, se echaron a
volar las campanas de la Iglesia y celebramos el cumpleaños 36 de la fiesta del
Señor de Mailín ( 37 fiestas) que celebrábamos en Guadalupe, ya que la primera
fiesta fue en mayo de 1976. . Apagamos una velita de una torta y luego se
repartieron a todos los presentes muchas porciones de otras muchas tortas
que donaron para celebrar este acontecimiento, al sonido de algunas bombas que
fueron disparadas al aire con gran estruendo. Durante toda la noche los
peregrinos siguieron pasando por la Iglesia, iluminada con velitas, para
venerar al Señor peregrino. Muchos de ellos se quedaban en la Iglesia y algunos
otros iban a nuestra Fiesta en el Patio del Colegio, o a las diversas
“bailantas”, que había por los alrededores. Otros finalmente se “asentaban” en
la Plaza con sus carpas para pasar la noche.
A la 6 de la mañana se trasladó la Imagen de Mailín
colocada sobre un estrado cubiertos de flores a la puerta de la Iglesia y junto
a él se colocó a la Imagen de Sumampa también cubierta de flores, que por
la tarde había sido traída por sus devotos de una capilla cercana dedicada a su
nombre. Los peregrinos entraban a la Iglesia para confesarse, o bendecir sus
estampas o escuchar la Misa., que se decían cada hora. A las 9 hs. del domingo
ofició la Misa principal, en la puerta de la Iglesia y situado frente al pueblo
situado en la Plaza, el P. Alfonso Gómez, Provincial de la Provincia argentino
uruguaya de la Compañía de Jesús, acompañada por un buen número de sacerdotes y
seminaristas , que habían venido para ayudar en la Fiesta. Una vez
terminada la fiesta los Padres, hermanos y seminaristas empezaron a recorrer la
plaza bendiciendo a la gente y a sus objetos piadosos, mientras tanto yo subía
al escenario ubicado en un costado de la para dar inicio al Festival
folklórico, dirigido por Ignacio Lobo y el sonido de Pepito Nazar del Valle,
hijo de nuestro querido Pepa hoy ya fallecido y recordado siempre por todos
nosotros como la “Voz de Mailín. La Fiesta folklórica en el Escenario comenzó
con la Izada de la Bandera Nacional argentina y el Himno Nacional Argentino y
terminó a las 17 hs. con la participación de un nutrido grupo de artistas y
conjuntos populares. Finalmente a las 17 horas se realizó la tradicional
Procesión, animada magníficamente por el P.Humbi González, con las imágenes de
Mailín y de Sumampa alrededor de la Plaza y acompañado por un sinfín de pañuelos
que se elevaban para venerarlas. En la puerta de la Iglesia estaba la Banda
Militar de la Escuela de suboficiales de la Escuela Sargento Cabral, que ya
antes de salir las imágenes, animó el comienzo de la procesión con
vibrantes marchas. Al finalizar la procesión alrededor de la Plaza, que duró
unos 25 minutos, se hizo la despedida de las imágenes, que estaban mirando
hacia el pueblo. Primero tocó nuestro gran amigo y artista Segundo Arce, con su
violín mágico, dos piezas de su repertorio folklórico, que levantaron la Plaza
en aplausos. Luego la Banda en un momento muy emotivo tocó el Himno,
acompañada por una multitud, que entonó vibrantemente las estrofas del Himno
Nacional Argentino. La bendición final dio término a la Procesión y a la
Fiesta, luego de la cual las imágenes entraron en la Iglesia hasta el año
próximo. Toda una fiesta popular. Ojalá que ella nos ayude a ser buenos
Peregrinos con el Señor de Mailín, que siempre camina al lado nuestro como
Peregrino, para anunciar a nuestros hermanos de hoy un evangelio de paz, de
justicia y de amor, que erradique las violencia que vivimos cada día, y
convierta nuestros corazones en más divinos y más humanos.
Jorge R. Seibold S.J.
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