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Pastoral en el Colegio Seminario (Montevideo) En estos pocos párrafos queremos compartir con ustedes algo de la Pastoral del Colegio Seminario. Me toca estar al frente de la misma como Director “transitorio”, y en unos meses vuelve Fabián Antúnez de su Tercera Probación para re-asumir este rol en el que lo he estado reemplazando desde septiembre. Este artículo lo hemos preparado con Ivana Nogueira, que es secretaria de Pastoral hace ya muchos años. Lo primero que hay que decir es que Pastoral trabaja en dos niveles:
• una pastoral básica o curricular obligatoria, y
• una pastoral de profundización que es opcional y se lleva adelante los fines de semana.
Las mismas forman parte del plan académico pastoral del Colegio desde Educación Inicial hasta el último año del Bachillerato
La pastoral básica comprende las clases de Formación Cristiana, los encuentros de catequesis sacramental, las celebraciones litúrgicas, los talleres de educación en el amor, el espacio de tutoría u hora de grupo, y la oferta de acompañamiento espiritual.
En Educación Inicial y Primaria, la Pastoral es animada por dos coordinadoras, Pati Arocena y Norma Oreiro, y las maestras de clase que son a su vez catequistas del mismo grupo. Los Sacramentos son el hilo conductor de toda esta propuesta pastoral, y se dan a través del aula y de actividades como la jornada “Somos Uno”, retiros, viajes y celebraciones en el que se encuentran con un Dios Vivo, presente en la realidad. Los alumnos se van preparando desde Inicial y los primeros años de la primaria con la Creación y los signos de la luz y el agua y lo que ellos significan, y procesualmente van transitando un camino más comprometido hacia los sacramentos: la Renovación de las Promesas Bautismales en tercero, el Sacramento de la Reconciliación en cuarto, y el Ingreso al Banquete (primera comunión) en quinto. Y desde entonces y a lo largo de todo sexto celebran junto a sus compañeros de generación, en comunidad, la eucaristía semanal.
En Ciclo Básico la propuesta la lleva adelante el Coordinador de Pastoral, que este año es Rafa Stratta SJ, con el equipo de tutores. Cada año tiene un tema ligado con la invitación pastoral y la cita del Evangelio que los acompañara durante el año. Este camino lo recorrerán no sólo en el espacio de hora de grupo o tutoría sino a través de actividades como convivencias, jornadas, retiros, experiencias de servicio y campamentos. En 1º año, la invitación es a cambiar de etapa: “crucemos a la otra orilla” (Mc.4, 35); en 2º año, la propuesta es crecer con otros: “Invitados a compartir con otros” (Jn 1,39); y en 3º año, el desafío es el reconocimiento, la construcción y el desarrollo de la propia identidad: “¿Quién soy yo?” (Lc6,47-48).
En Bachillerato el Coordinador de Pastoral, Marcos Turiele, es el encargado de la propuesta y junto con los tutores llevan a cabo las actividades. En estos años la propuesta es trabajar sobre vocación y misión. Los retiros, los talleres, los campamentos y los viajes son las actividades privilegiadas para está última etapa de formación en el Colegio. Los objetivos de estas actividades son: el encuentro con Dios, con la naturaleza y con los compañeros en actitud de servicio. El broche de oro de todo este proceso es el campamento aventura “Por la ruta de los jesuitas” por el sur de Argentina y Chile, con el que los chicos egresan del Colegio y que se lleva a cabo los últimos días de diciembre y los primeros de enero. Lo novedoso de estos últimos años ha sido el haber duplicado la cantidad de horas de Formación Cristiana y el haber ido consolidando el perfil pastoral de los tutores, que anteriormente era sólo académico.
Cada uno de estos sectores tiene a su vez una pastoral de profundización a través de los Movimientos. Los mismos son llevados adelante por un equipo de asesores que coordinan a más de cien egresados voluntarios que han pasado a formar la Red Juvenil Ignaciana (RJI) y que participan de las intstancias de formación que la misma red ofrece.
Los Movimientos tienen su base en tres pilares: FE, SERVICIO y GRUPO. Buscan básicamente ser una instancia no formal de crecimiento en la fe cristiana, vivida en grupo desde la espiritualidad ignaciana y con un fuerte hincapié en el compromiso y la responsabilidad social.
El MEI trabaja con alumnos de los últimos dos años de Primaria, pero involucra con ellos a todo el sector y a Educación Inicial a través de sus campañas en favor de los más necesitados. A través de una propuesta lúdica acercan a los chicos a Jesús amigo y con Él a nuestro prójimo. Casi la totalidad de los alumnos de estos niveles participan de la propuesta.
Horneros convoca a los alumnos de Ciclo Básico con una propuesta de servicio más directo con los destinatarios de su apostolado. Los trabajos que se realizan son la construcción de pozos negros y trabajos de pintura en viviendas de muy bajos recursos, trabajo en huertas comunitarias, todos estos en coordinación con parroquias de la periferia de Montevideo o Canelones. Los retiros, campamentos y La Promesa, son instancias que los ayudan a crecer en el seguimiento de Cristo.
Castores plantea un compromiso mucho mayor al alumno de Bachillerato, que implica participar de un mismo grupo, donde comparte la experiencia del servicio a la luz del Evangelio. Cada año, el grupo se compromete con un servicio particular y concreto, y la idea es que año a año el alumno se vaya involucrando más estrechamente con nuestros hermanos más pobres: en el primer año, a través de la construcción de viviendas; en el segundo año, a través de la recreación de niños en situación de vulnerabilidad; y en el último año, a través del acompañamiento de personas en situación de calle y abandono. A estas experiencias de servicio se suman los retiros de iniciación a los EE.EE., los campamentos de trabajo, los talleres de comunicación interpersonal, la peregrinación a la Virgen de los Treintaytrés en Florida, y -sobre todo- la instancia general más fuerte del Movimiento: el “Pachacutí”, que traducido significa “mundo al revés”. En esta experiencia, todos los grupos de Castores se mezclan y se van de campamento de trabajo y misión, a lo largo de una semana de vacaciones de invierno en zonas necesitadas del interior del país; el objetivo es que los alumnos sientan el llamado que Cristo les hace para la construcción de Reino.
Queda mucho por contar, muchos nombres que están comprometidos con este trabajo, pero creemos que con estas líneas se pueden hacer una idea de la enorme gracia que el Señor le ha regalado a este colegio.
Dios los bendiga,
Nacho Rey Nores SJ
Ivana Nogueira |